Aceptar el dolor, para sentirte bien.

ACEPTAR EL DOLOR EMOCIONAL

Aceptar el dolor, para sentirte bien: Tanto las dolencias físicas como emocionales se reflejan en nuestro cuerpo, en nuestras relaciones con los demás, en nuestra forma de afrontar lo que nos sucede en la vida. Y no siempre son cosas bonitas lo que nos suceden.

Permanecer conscientes del dolor es una forma de poderlo superar esos momentos duros.

  • Aunque en nuestra cultura el dolor no está bien reconocido, tendemos a evitarlo; porque creemos que nos puede llevar a la depresión, más bien es al revés, nos deprimimos porque detenemos el flujo espontáneo de nuestros sentimientos o pretendemos pasar por alto lo que duele.
  • El gran reto para todos es aprender a amar lo imperfecto de la vida: lo que tememos o no nos gusta de nosotros y de los demás, y volvernos compasivos.
  • Cuando esto es posible tomamos nuestros errores al servicio de la vida y de un camino feliz. Aceptando que el camino no siempre es fácil, pero es necesario el desarrollo de un actitud compasiva.

Asumir que hay fases dolorosas, de pérdidas o incertidumbres. Confiar en el devenir de la vida: El mantra sutilmente sonoro a interiorizar sería: “ Tomar y Soltar, Tomar y Soltar”… tal como es el ciclo de respiración.

COMPASIÓN en vez de NEUROSIS

ME ASOME

” Y allí me encontraba yo…en el centro de lo oscurito…Dejé que me atrapara y me llevara, adonde le diera la gana…Me quedé allí abajo algún tiempo…Hasta que..Me asomé.”

Ilustración de Agustina Guerrero * ( visita su blog)

 

COMPASIÓN: Es tratarte bien, cuidarte con amabilidad.  Rechazar los juicios sobre ti mismo/a y los demás, centrándote en el amor, ternura y bienestar que se halla en todos nosotros. Atendiendo a las intenciones nutritivas, a las relaciones amables que ofrece la vida.

Transformar la dureza en gentileza, más contigo mismo/a. Abandonando las tendencias perfeccionistas, perdonándote a ti y a los que te rodean.

Los mecanismos neuróticos se reflejan en el cuerpo.

Neurosis: Cualquier síntoma que tenga que ver con ansiedad, nervios o alteración emocional. Muchas veces basados en miedos, interpretaciones negativas, oponerse a lo que nos trae la vida, resistirse a dejar lo que nos sienta mal…

¿Cuales son algunos de esos mecanismos neuróticos?

  • La prohibición de la agresividad, del desagrado, o tristeza, o enfado…
  • La necesidad de agradar o de llamar la atención
  • Las culpas, los resentimientos, las vergüenzas, los miedos…
  • El propio rechazo, la necesidad de demostrar o quedar por encima de…

Llevan aparejados inevitablemente,  una serie de síntomas corporales, de los que podemos ser conscientes.

Mecanismos que inicialmente nos protegen, hace que evitemos ciertos problemas, ( dolor  emocional)  pero de manera continuada, generan otros problemas.

¿Síntomas corporales relacionados con lo que podemos llamar “neurosis”?

  • Nudos en el estómago
  • Rigideces en el cuello o en los hombros
  • Bloqueos o dificultad de respiración, inestabilidad..
  • Dolor de cabeza, agobios.
  • Mandíbulas apretadas.
  • Desenergetización, debilidad
  • Inexpresividad en la voz…

Son entre otras, manifestaciones corporales que podemos usar como guía para poder detectar estos mecanismos de defensa.

ESCUCHA A TU CUERPO

En terapia Gestalt, y otras psicoterapias, se asigna un papel principal a la Escucha interna. Escuchar qué dice tu cuerpo. Capacidad que podemos desarrollar, para captar dentro de uno mismo todo lo que necesitamos, lejos del “ruido de las palabras”, es decir, sin atender tanto a lo mental y a lo que pensamos, que puede en  muchas ocasiones desviarnos de la verdadera necesidad y satisfacción que buscamos. Aceptar el dolor, para sentirte bien: Escucha los síntomas de tu cuerpo, para liberarte de ellos.

DIFERENCIAR La Necesidad Neurótica de la Verdadera Necesidad

Aquí hablo de: ¿A qué hago caso, a lo que pienso que debo hacer, o a lo que siento que quiero hacer? ¿Si tomo esta decisión es para evitar algo, para encontrar un alivio pasajero (para escurrir el bulto) o para afrontar según lo que necesito realmente?

  • La clave en tomar decisiones tanto transcendentales, como pequeñas decisiones diarias es: Lo correcto es lo que nos deja orgánicamente (corporalmente) en paz. Genera en nosotros un estado energético de completad, satisfactorio, y no solo un alivio momentáneo.
  • Muchos procesos de psicoterapia, van dirigidos a ayudar a entrenar esta escucha, a saber decidir a favor de uno mismo, a aprender a Aceptar el dolor, para detectar realmente lo que necesitamos.

“Por eso es importante integrar nuestra historia afectiva. ¿Cómo se hace? Después de un proceso emocional duro, amándolo todo tal como fue, tal como ocurrió, incluyendo aquello difícil y desdichado que nos tocó vivir, porque de esta manera se cumple el efecto de que, amándolo, lo negativo se evapora y lo positivo se queda impregnado en nuestro cuerpo, en nuestra forma de sentir”

 

  • Fragmentos del texto Inspirado en : “La dimensión Corporal de la Gestalt” ( Pedro de Casso) Y “Vivir en el Alma” ( Joan Garriga)

 

 

 

 

 

 

 

 

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