Fobia social. “Hazte con tu sitio”

Uno de los motivos de consulta que más he atendido como psicóloga en Zaragoza, a lo largo de los años, es la ansiedad social. Nominada a veces Fobia social.

No en todos los casos como un trastorno propiamente dicho; pero si he observado un alto índice de síntomas relacionados con la fobia social, en personas que proyectaban sus temores internos en otras personas, con miedo a relacionarse, en algún ámbito con los demás. ansiedad social

SABER SOBRE LA ANSIEDAD Y FOBIA SOCIAL

  • El miedo, es una emoción necesaria y adaptativa. Innata en el ser humano, y relacionada con la supervivencia.
  • En la actual sociedad, una de las mayores amenazas somos nosotros mismos, las personas.
  • Las exigencias, las críticas sociales, la presión, la apariencia, el gustar, el pertenecer, el ser aceptado; en definitiva, ser querido por otros. Nos lleva en ocasiones a estirar en exceso nuestros límites internos, y no nos sienta bien.
  • Lo que nos apetece o querernos, se camufla con lo que es socialmente deseable, generando una valoración pobre de nosotros mismos, que nos hace daño.

El componente principal de la Fobia social, es el miedo a la evaluación negativa por parte de los demás. Sucede que en muchos casos, esa evaluación negativa proviene de nuestro mundo interior, de mandatos interiorizados, de introyectos que hemos ingerido sin asimilar; por lo que la persona vive situaciones frente a los demás tratándose injustamente para sí mismo.

PUEDES APRENDER DE TI

  • Reconstruir los pilares, los esquemas, los mandatos internos, y por tanto las emociones que gobiernan en cada uno de nosotros, puede ser un buen camino a recorrer con un tratamiento psicológico, para prevenir o combatir este miedo social.

  • Miedos muy afianzados, temores desadaptativos o ansiedad social muy generalizada, pueden ser síntomas que incapacitan, que dificultan vivir con los derechos y libertades que uno se merece.

  • No obstante, hemos de considerar que la ansiedad, es una salida, un camino que encuentra tu cuerpo de expresar, que algo conviene modificar internamente, en tus valores, actitudes…tu cuerpo pide un cambio, el escucharlo y respetar su lenguaje es un primer paso hacia la mejoría. El miedo, las crisis de ansiedad o ataques de pánico que la persona sufre es un signo de resistir un malestar más de lo que es beneficioso, no un signo de debilidad o enfermedad.

SÉ PERMISIVO CONTIGO MISMO, SE TU MEJOR APOYO

  • Algunos de los derechos fundamentales, que tenemos solo por Ser, figuran a continuación:
  1. Derecho a mantener tu dignidad comportándote de forma que tu consideres, incluso si la otra persona se siente herida, mientras respetes los derechos humanos básicos de los demás.
  2. El derecho a rechazar algo que te piden, sin tener que sentirse culpable o egoísta.
  3. El derecho a detenerte y pensar antes de actuar, aunque suponga perder tiempo.
  4.  El derecho a cambiar de opinión, a cambiar tus planes, a dejar de hacer.
  5. El derecho a pedir lo que quieres (dándose cuente de que la otra persona tiene el derecho a decir que no)
  6.  El derecho a hacer menos de lo que humanamente eres capaz de hacer.
  7.  El derecho a ser independiente, a estar solo cuando así lo escoges.
  8.  El derecho a decidir qué hacer con tu propio cuerpo, tiempo y propiedad.
  9.  El derecho a cometer errores, y ser responsable de ellos.
  10.  El derecho a tener tus propias necesidades y que esas sean tan importantes como las necesidades de los demás.
  11. El derecho a sentirte como te surja, aceptando que la tristeza, el enfado, el miedo, la vergüenza también te sirven y te ayudan.

OBSERVA COMO TE HABLAS

Algunas pautas, o mensajes a tener en cuenta para el auto-apoyo, en situaciones que puedas estar experimentando signos de ansiedad o fobia social:

  • Tener ansiedad es natural, mi cuerpo lo necesita ahora, así.
  • Aunque tenga síntomas no necesitan interferir en lo que hago
  • La ansiedad no conduce a perder el control
  • El comportamiento ansioso normalmente no se hace evidente, y si lo es, solo con reconocerlo y respetarlo, desciende por si solo.
  • Ten presente lo que esta sucediendo, no lo que temes e imaginas que podría suceder.
  • Escucha atentamente a la gente, da muestras de interés de lo que están diciendo
  • Intenta soportar algunos silencios sin ponerte nervioso, es bueno aguantar silencios y no es necesario saber o tener algo que decir
  • Recuerda que no te estas enfrentando a un miedo real. Trata de ver lo real de la situación en lo beneficioso de estar allí, para ti y frenar pensamientos atemorizantes.
  • Acepta lo que ocurre. No huyas. Si esperas el miedo pasará.

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