Comprender la Ansiedad

“Manejar tu ansiedad, estrés, inseguridad”

Continuando con anteriores conclusiones sobre el tema; definimos ansiedad como una reacción emocional que consiste en sentimientos de tensión, aprensión, nerviosismo y preocupación. Una propiedad importante de la ansiedad es su capacidad de anticipar o señalar un peligro antes de que sepamos si ocurrirá realmente. Muchos psicólogos y profesionales que trabajamos con personas que padecen cuadros de ansiedad, o síntomas aislados, vemos un denominador común:   anticipar, creer  que lo que está por venir, va a ser difícil , molesto, negativo.

Un primer paso para manejar nuestro nivel de malestar, es comprender qué nos pasa.

La ansiedad tiene tres Componentes: cognitivo (pensamiento), fisiológico, y conductual.

  • LO QUE PIENSO. Cognitivo: experiencias de miedo, pánico, alarma, inquietud, preocupación, aprensión, obsesiones, pensamientos ideas e imágenes negativas, los temores o miedos pueden llegar a ser muy intensos llegando al terror o al pánico, sensación de inseguridad, sentimientos de inferioridad, incapacidad de afrontar diferentes situaciones, sentirse amenazado como anticipando peligro, indecisión, dificultad o falta de concentración, apatía, pérdida de la capacidad para pensar con claridad…
  • LO QUE SIENTO. Fisiológico: aumento de la tensión muscular, aceleración cardiaca, aceleración respiratoria, vómitos, calor, tensión, taquicardia, temblores, opresión en el pecho, palidez o rubor (me pongo blanca o muy colorada), sensación de ahogo, náuseas, sensación de atragantamiento o dificultad para tragar (hablamos de sensación y de dificultad, no de imposibilidad, o de que eso sea así), gases, orinar con frecuencia, sudor excesivo especialmente en la cara, axilas, manos y plantas de los pies, sensación de hormigueo, dolor de cabeza, mareos, inestabilidad, fatiga y agotamiento…
  • LO QUE HAGO. Conductual: inquietud e hiperactividad, quedarse inmovilizado, movimientos torpes temblorosos o desorganizados, tics, tartamudeos o movimientos repetidos sin sentido, conducta de evitación o alejamiento de la situación temida, irritabilidad, impaciencia…

¿Por qué tenemos ansiedad? La ansiedad es nuestro nivel de activación, que ajustado es adaptativa para el organismo, se prepare para enfrentar lo que vaya a suceder, por ejemplo, ante un peligro. El peligro puede ser objetivo (real) o subjetivo (interpretado por la persona) pero el organismo no sabe distinguir el uno del otro y por lo tanto responde de la misma manera, como si nuestra vida corriera peligro. El miedo y la ansiedad se diferencian en que el primero se asocia a un estímulo externo amenazante identificable, y la ansiedad es un estado emocional sin fuente externa de amenaza reconocible. La diferencia entre ambos es la posibilidad o no de identificar un peligro concreto como causa de la amenaza que uno percibe.

resolver ansiedad

Los asuntos pendientes, las ideas que nos acechan mentalmente, nos resta intensidad al momento que vivimos, nos abstrae a nuestro mundo de temores, nos hace anticipar que van a pasarnos situaciones negativas, nos evaluamos a nosotros mismos y a nuestro futuro con un tono negativo, y es esta evaluación lo que nos impide y limita. Cambiar la mirada hacia nosotros mismos, gustarnos, darnos el valor que merecemos, aplaudirnos, e ir confiando en nosotros mismos nos aporta calma.

¿Cómo ganar esta confianza?, hay veces que primero será necesario tomar conciencia de nuestra inseguridad y nuestras limitaciones, con un apoyo terapéutico mínimo, puedes anclarte en un camino de liberarte y reducir tu ansiedad. Quizá a veces, habrá que plantearse cambios, o cesar de hacer actividades que nos perjudican…o expresar temas que necesitamos.

Tal como dice el poema que figura a continuación: “Temer las cosas reales, no las que nos pueden pasar, ajustarse al momento que vivimos, es un antídoto”.

El último poema

 Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores.

No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.

Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.

Sería menos higiénico.

Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.

Iría a más lugares adonde nunca he ido,

Comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.

       Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.

Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca iba a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;

Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.

Y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante. Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

 Jorge Luis Borges

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