Educación: Amor y Límites “Mano dura con guante de terciopelo”

“Mano dura con guante de terciopelo”

Al final del texto,  muestro un vídeo de Claudio Naranjo ( Psicoterapeuta chileno), media hora de sabiduría, sobre la educación actual, sobre las dificultades en nuestra sociedad de educar a nuestros hijos. Una visión sabia y reflexiva sobre como hacer un nuevo camino para acompañar a los niños.

Que necesita el niño

  • Sentir el placer de ser querido, haga lo que haga.
  • Ser comprendido.
  • Limites claros, con amor y con seguridad, sobre lo que puede o no hacer. ¿ Castigos? Si, pero siempre con cariño.

“Para amar hay que tener la libertad de decir sí o no, no puede ser uno un animal domesticado”, afirma Naranjo, añadiendo que hay que salirse de las frases tipo “tengo que ser un niño bueno” o “tengo que amar a mi padre o a mi madre”. El experto hace hincapié en que “solo desde ahí se puede propiamente recuperar el amor”

Que necesita el adulto

  • Procesar su propio pasado:

“Muchos adultos llegamos a consultas de psicoterapia,  y mostramos muchas carencias de que niño no fueron satisfechas. “Aparece el reclamo del niño que vive dentro del adulto, empieza a quejarse de lo que no supo quejarse cuando era niño“Hay que sentir la rabia”

“Todo animal puede ser domesticado, llega un momento en el que el animal se rinde. Así pasa con la vida humana también, a los adultos hay que devolverles la recuperación del dolor y de la rabia infantil para que vuelvan a estar enteros”, constata.

Reconocer que el cambio se dirige hacia trabajar en uno mismo, mirar tu vida interior como adultos, dejar solo de hacer “lo que hay que hacer”, y esforzarse por mirar hacia dentro de uno mismo, para poder ver al otro, para poder ver y nutrir a nuestros hijos”

¿Que nos falta?

  • Tiempo y Amor

“Victimas de una sociedad enferma” hoy llamamos “mundo civilizado” es “inmoral” y “malvado” porque no se quiere al prójimo. Hay una contradicción en la ética cristiana, “que predica el amor al prójimo pero no predica el amor por uno mismo”. “Dice: ‘ama al prójimo como a ti mismo’, pero en la práctica es como si el mensaje que transmite la cultura es: ‘no te ames a ti mismo'”, recuerda. “El problema con eso es que no funciona el amor al prójimo si no hay amor por uno mismo“, añade. 

  • Pedir al niño con concreción lo que queremos, con Serenidad, Con respeto, con Amor.
  • Mirarnos más los adultos por dentro, plantearnos como queremos vivir y acompañar a los niño en su día a día.

¿Que nos sobra? Creencia de que el niño es malo

    • Ahora los niños en nuestro mundo, en el mundo civilizado vive su tiempo en un mundo no diseñado para los niños. Competitividad, Presión laboral, Autoritarismo, Culpa, excesivas obligaciones.

 

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