Sin ansiedad Postvacacional. Dos buenas prácticas.

¿COMO NOS SENTIMOS, COMO NOS AFECTA EL REGRESO A LA RUTINA LABORAL?¿POR QUÉ ANSIEDAD?

Todos conocemos síntomas de ansiedad, relacionados con la vuelta al trabajo, tras el periodo vacacional. Nos adaptamos al trabajo y a un día a día agitado, pudiendo experimentar cambios en como pensamos y sentimos.

Nos puede crear ansiedad, cuando anticipamos situaciones que van a ser estresantes, nos invaden pensamientos negativos sobre nuestro estilo de vida, las dificultades que vivimos se nos amontonan, y desvalorizamos cómo vamos a enfrentarnos a ello.

Nos observamos más irritables, inquietos, con insomnio o somnolencia excesiva durante el día.

En definitiva, nos atosigamos con lo que va a suceder, más que tomar contacto con lo que estamos viviendo en el momento presente.

UN PASO PARA REDUCIR ESA ANSIEDAD

Practicar unos minutos de meditación o relajación al día puede ayudarnos a rebajar esa presión interna que origina los signos de ansiedad, que pueden hacerse mayores.

OTRO PASO PARA HACER MENOS IMPORTANTE LAS IDEAS NEGATIVAS

Busca dentro de ti, en tu mundo interno motivos y argumentos positivos. Puedes empezar por esta breve práctica y acompañarla de escribir cada día, un “diario de agradecimiento”, donde reflejes situaciones divertidas, momentos compartidos con alguien pequeños pero agradables, un lugar bonito por el que has pasado, algo nuevo que hayas aprendido, un recuerdo emocionante que hayas vivido…son muestras pequeñas que vives que afianzan lo nutritivo que es poner atención en lo bueno presente que nos brinda la vida. Como modo de prevención de la ansiedad, abre los ojos a lo pequeño y bueno que te trae el presente.

Te dejo aquí un ejemplo de visualización guiada para la práctica de la relajación mental, puedes leerla y luego visualizarla, que la disfrutes.

 “Comienza por encontrar una posición cómoda sentado o acostado. Permite que tu cuerpo comience a relajarse a medida que tu mente empieza a crear la imagen de un hermoso bosque. Deja que tu mente cree la visualización de un bosque en la montaña.

Imagínate caminando por un sendero a través del bosque. El camino es suave debajo de tus zapatos, una mezcla de tierra, hojas secas y musgo hacen que la sensación al andar sea muy gratificante. Al caminar, tu cuerpo se relaja y tu mente se despeja, más y más con cada paso que das.

Haz una inspiración profunda y respira el aire fresco de la montaña, llenando tus pulmones completamente. Ahora exhala. Exhala y deja salir todo el aire. Disfruta la placentera sensación tan refrescante.

Toma otra respiración profunda. .. Revitaliza…. y exhala por completo, dejando que tu cuerpo se relaje aún más.

El aire es fresco, pero gratificante. El sonido del aire se filtra entre los árboles, formando un sonido y un movimiento ante ti.

Escucha los sonidos del bosque… Los pájaros cantando… Una suave brisa que sopla. Las hojas de los árboles cambian y se mecen en el suave viento…

Tu cuerpo se relaja más y más a medida que camina. Cuenta tus pasos y respira al unísono con tu caminar.

Al respirar y caminar comienzas a sentir tus músculos relajarse y aflojarse. A medida que tus brazos se balancean al ritmo de tu caminar, se aflojan, se distienden y se relajan…

Siente tu espalda relajarse, tu columna vertebral se afloja y se relajan los músculos. Percibe como la tensión abandona tu cuerpo mientras contemplas el paisaje que te rodea.

Tus piernas y la parte inferior del cuerpo y se relajan, al sentirte libre y relajado…

A medida que continúas caminando a través del bosque, empiezas a subir por una pendiente suave. Es muy fácil recorrer el camino. Comienzas a sentirte uno con la naturaleza que te rodea…

El viento sigue soplando a través de las copas de los árboles, pero se abrigan en el camino, y el aire que te rodea está en calma…

Arbolitos pequeños crecen en los lados de tu camino…

A tu alrededor hay una inmensa gama de verdes. Algunas de las hojas de los árboles son de un verde delicado y ligero. Algunas hojas son verdes profundos, de color verde oscuro, es un hermoso bosque…

Imagínate la gran variedad de árboles a tu alrededor. Algunos tienen una corteza lisa y blanca. Otros son más oscuros, con corteza gruesa. Disfruta de los colores de la corteza de los árboles – blanca, beige, marrón, rojiza, negra… muchas combinaciones de color. Admira la corteza marrón de los árboles de pino y disfruta del olor a pino fresco…

Huele el bosque a tu alrededor. El aire es fresco y lleno de la fragancia de los árboles, el suelo y arroyos de montaña…

Continúa caminado por el bosque…

Ahora comienzas a escuchar el sonido del agua débilmente en la distancia. El sonido del suave burbujeo de un arroyo…

A medida que continuas caminando por el bosque, se escucha cada vez más cerca el sonido del arroyo…

Continua disfrutando del bosque a tu alrededor. Disfruta de paseo por la naturaleza…

Cuando te acercas a la cima de la montaña, se oye el río, muy cerca. El camino se curva hacia arriba por delante. Ahora puedes ver la luz del sol en el camino…

A medida que giras en la curva, se oye el agua, y ves un claro entre los árboles más adelante. Una vista hermosa te está esperando en lo alto…

Comienzas a sentir el cansado del viaje. Tu cuerpo experimenta un agradable cansancio y pesadez…

Imagínate caminando hacia el claro y el arroyo. Las piedras del camino crean un paseo fácil por el arroyo, hacia el borde de la montaña. Caminas entre las piedras planas y grandes para cruzar fácilmente el pequeño arroyo poco profundo…

El sol brilla y acaricia con sus rayos tu piel…

Mirando a tu alrededor, ves las montañas en la distancia. El cielo está despejado y azul…

Siente el sol que calienta tu cuerpo mientras te relajas en la roca.

Continúa respirando el aire limpio y fresco…

Te sientes muy relajado…

Calmado…

Sereno…

En paz…”.

 

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